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Quienes somos

Quienes somos

NYC es una organización cultural, además de un ministerio laico adventista, es decir, que apoya los fines y tiene una filosofía de creencias de acuerdo a las enseñanzas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día (ver las 28 creencias fundamentales).

Además de nuestro fundamento principal que es la Palabra de Dios, queremos presentar los escritos de Elena White, mensajera del Señor, como textos auxiliares complementarios y siempre subordinados a la luz de la Biblia, junto con artículos o estudios científicos que aporten comprensión.

 

Nuestra motivación:

Durante mucho tiempo los creacionistas hemos estado a la defensiva y siempre hemos estado “respondiendo” a las atrevidas afirmaciones del evolucionismo. En lugar de ir por delante de ellas, hemos ido siempre un paso por detrás. Sí, hemos tenido y tenemos muy buenos científicos que han dado buenas “respuestas” para personas ya formadas, que han producido buenas obras, buenos libros de texto y artículos eruditos de alto nivel, pero en blanco y negro. Hasta ahora, no ha habido buenos divulgadores que se hayan adelantado y que se hayan atrevido a hacer afirmaciones valientes pro-creacionistas en todos los círculos. No se han producido apenas obras que estén al alcance de los niños y jóvenes, a diferentes niveles de edad, que les formen desde el principio y que además sean atractivas. Hay muy poca literatura hecha a la medida de sus mentes y de su formación académica. No ha habido muchos estudios bíblicos sobre Teología de la Creación y además, se han ido introduciendo y aceptando en nuestras filas algunos postulados o conceptos de origen evolucionista, para poder “explicar científicamente” aspectos teológicos, en lugar de tener un mejor estudio de la Biblia.

 Pocas veces también, han echado mano nuestros expertos de las extraordinarias y clarificadoras descripciones del Espíritu de Profecía. Este tema, está casi desaparecido de nuestros artículos especializados. Y el caso es que, para cuando nuestros hijos llegan a una edad que pueden entender nuestros textos científicos, ya se han “formado” en sus mentes otras ideas ajenas implantadas a lo largo de años, de forma sutil y agradable, y no han tenido a tiempo las respuestas adecuadas. Hemos llegado tarde. Los hemos perdido.